Un símbolo a través del arte
el record de la terra es una pieza que exige más de lo que muestra. Una escultura de gran formato concebida por la artista Rosana Antolí, donde el gesto circular, repetitivo y casi ritual, necesitaba materializarse sin perder su ligereza conceptual.
La intervención técnica consistió en traducir un movimiento efímero en una estructura estable, capaz de resistir cargas, intemperie y montaje, sin traicionar el trazo original. El desafío no fue solo ingenieril: era encontrar la forma justa para que la obra siguiera pareciendo un gesto, no un armazón.
Nuestro papel fue acompañar ese tránsito entre idea y materia. Resolver encuentros, espesores, uniones invisibles y tensiones internas para que todo el peso quedara oculto y la pieza siguiera respirando como un dibujo en el espacio.
el record de la terra habla del tiempo y del cuerpo, pero también de precisión silenciosa: cuando lo técnico se retira para que el arte aparezca.
_ ficha del proyecto
- Tipo de proyecto
Instalación artística · Escultura de gran formato - Ubicación
Valencia - Año
2020 - Dimensiones
Estructura artística, aprox. 4 x 6 m - Estado
Obra finalizada · Instalación permanente - Rol de _solo Estudio
Asesoría técnica, desarrollo constructivo, coordinación y dirección técnica de montaje - Colaboradores
Ormetsa SL; Talleres Aparicio; Ciudad de las Artes y las Ciencias
Una escultura de gran formato que es también memoria colectiva, donde el gesto de la artista se convierte en estructura de acero para abrazar lo invisible. Dirección técnica y resolución de detalles para que la obra sostenga su delicadeza sin perder estabilidad.
En el verano de 2020, en pleno duelo por las vidas perdidas durante la pandemia, Rosana Antolí nos invitó a acompañarla en la materialización de esta obra conmemorativa: el record de la terra.
Un proyecto profundamente simbólico, instalado bajo los arcos del Umbracle, y desarrollado junto a Miriam Bermejo como parte de Soto i Bermejo Arquitectes.
Técnica, emoción y escucha: nuestra aportación a una pieza que no olvida.
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_ imágenes
_ decisiones de proyecto
Interpretar el gesto
La obra nace de un movimiento repetido, casi coreográfico. La primera decisión fue respetar esa energía sin transformar el trazo en un objeto rígido. El desarrollo técnico debía traducir la fluidez sin domesticarla.
Estructura oculta
La pieza parecía frágil, pero debía asumir esfuerzos reales. Se diseñó como sistema donde cada elemento funciona como parte necesaria de la propia estructura, para garantizar la estabilidad sin alterar la lectura artística. Cada unión se resolvió para desaparecer.
Materialidad precisa
El acero se eligió no por contundente, sino por maleable. El acabado buscó no competir con la poética de la obra: una presencia contenida que soporta, pero no distrae. La pieza tenía que parecer gesto, no ingeniería.
Montaje como coreografía
La instalación exigió cuidado y coordinación. Levantar la obra fue casi una extensión del propio concepto: movimientos lentos, tensiones controladas, ajustes milimétricos. Un proceso donde técnica y arte avanzaron a la vez.